Latidos del asfalto

miércoles, 27 de enero de 2016

El lingote de oro - El tentador de mi esposa - Fitz-James O'Brien

 
 
Fitz-James O'Brien fue, simplemente, un cuentista genial.
 
Buscaba algo ligero para leer antes de dormir y hallé este librito bilingüe de O'Brien con dos de sus varios cuentos.
 
El estilo narrativo es simple y no se pierde en ramificaciones o vaguedades; por tanto, el lector, de pronto, va quedando atrapado en el hilo de la historia, la cual suele tener un aura de misterio o de terror, aunque el final no sea del todo terrorífico o misterioso sino, más bien, lógico y cotidiano.
 
Pocas son las veces en que me encuentro con un escritor hechizante. Y cuando sucede, como me pasó con O'Brien, no me queda otra que agradecerle a la vida la oportunidad de tan gozosa experiencia. La literatura de este escritor, muy similar, en cuanto a la temática y manejo del suspenso, a la de Poe, no está muy difundida en el Perú. Aunque la verdad es que, salvo el libro que he leído, no existe en este país otro volumen con sus cuentos. Estoy seguro de que apenas me tope con un ejemplar de sus obras completas lo compraré inmediatamente, porque el disfrute estará garantizado.

lunes, 25 de enero de 2016

El vuelo de la ceniza - Alonso Cueto

 
 
Procuro leer todo aquello que Alonso Cueto ha escrito y escribe.
 
Procuro leer todo aquello que Alonso Cueto ha escrito y escribe y está al alcance de mi bolsillo. Encontré un ejemplar pirateado de "El vuelo de la ceniza" (Seix Barral, 2007) hace unos pocos días en la librería del señor Luna, en la cuadra dos del jirón Quilca, lugar al cual asisto con cierta regularidad. Es mi librería favorita. El precio de los libros, todos usados, va desde un sol hasta los cinco o diez soles. Allí, la cultura y la economía están tomadas de la mano.
 
Cueto anima sus historias en Lima, principalmente. Se diría que su literatura es urbana. Por esa razón, siempre lo leo. No soy fan de las historias bucólicas. Prefiero la calle.
 
"El vuelo de la ceniza" es una novela policial, o así me pareció. Los dos primeros párrafos me cautivaron y, tras su lectura, haciendo una pausa, pensé: esta novela estará de la putamadre. Me equivoqué. La historia se cayó del libro. Si terminé de leerlo fue más por un prurito moral (siempre termino todo libro que empiezo) que por la bondad de la trama.
 
A pesar del fiasco, continuaré comprando y leyendo las ficciones del buen Cueto.

domingo, 24 de enero de 2016

The hateful eight

Manolo -mi hermano- y yo quedamos en ir al cine. Como buenos seguidores de la filmografía de Quentin Tarantino, no podíamos dejar de ver su última entrega: "The hateful eight".
 
Hasta el momento en que nos sentamos en las butacas de esa sala casi vacía, "Pulp fiction" era, para mí, la obra cumbre de Tarantino. Sabía que la octava película de Quentin ("The hateful eight") duraría aproximadamente tres horas. Esta extensión me hacía sospechar que no presenciaría una historia compacta y contundente; por el contrario, estaba casi convencido de que podría estar ante un bajón en la producción casi genial del mencionado actor, guionista y director americano.
 
"The hateful eight" es una película de diálogos y pocos escenarios. La mayoría de la historia ocurre en una carreta y en una mercería. En este último escenario, llegan a su clímax las tensiones cuyo desarrollo espectamos ávidamente. Los diálogos son geniales, memorables. Hay ironía, sarcasmo y un enfrentamiento desternillante con las verdades de cada uno de los personajes, interpretados  por un brillante elenco.
 
De por sí, los diálogos son la vedette de la película, sin embargo, Tarantino no defrauda a aquellos que esperan ser testigos de hervideros de sangre y cráneos que son pulverizados a punta de balazos.
 
Esta película te hará sentir que tres horas pueden sentirse como si fueran una sola. Querrás que la película no termine nunca.
 
 


viernes, 22 de enero de 2016

"Casas muertas" - Miguel Otero Silva



Hace mucho tiempo (unos tres meses, para ser exactos) que terminé de leer esta novelita que tenía allí, en mi biblioteca, ganando polvo y olvido. Siempre me topaba con ella cuando buscaba algún texto que leer, y nunca le hacía caso.

Entonces, me animé a leerla. Tenía algo de 120 páginas, y esto fortaleció mi decisión de aventurarme en ellas. 

Al margen del argumento del libro (que no lo recuerdo mucho ya porque mi memoria se estraga más con los días; uno se va haciendo viejo), el mensaje que pude capturar fue el que me motivó a hacer la locura que he decidido emprender: crear mi propia empresa.

"Casas muertas", del escritor venezolano, ya extinto, Miguel Otero Silva, no es un libro de autoayuda; sino una novela, una buena novela, que trata del movimiento, de la migración de las gentes hacia lugares, al parecer, prometedores, dejando lo viejo, lo yermo, lo baldío, lo enfermo, lo contaminado, atrás. "Casas muertas" es la historia de un puñado de personas que se aferra a Ortiz, su pueblecito atrasado y escondido de todo. La protagonista, Carmen Rosa, la habitante más joven del lugar, es la única persona que se atreve, al final de la historia, a dejar Ortiz, a aventurarse por lo desconocido, por la vida alocada que se decía se llevaba en los nuevos centros poblados adonde los lugareños de pequeños pueblecitos acudían en enjambres atraídos por el dinero y las promesas de conseguirlo a raudales.

Es moverse, avanzar o morir. Esto me quedó de esa lectura.

Unos meses después, decido asimilar el mensaje y librarme de todo aquello que sentía me lastraba. Así, fui a la SUNARP para reservar el nombre de esta consultora en ventilación minera que deseo fundar (o estoy fundando): TEMPUS Mine and Tunnel Ventilation Studies. Cinco soles me costó realizar una búsqueda de nombres similares que pudieran conflictuar el nacimiento de esta empresa, y dieciocho reservar el nombre.

Hoy debo recoger el documento de reserva y hacer unos papeleos (que detallaré después) en la notaría. 

Muchas veces, a las novelas, uno les da su lectura particular. Espero, sinceramente, con todos los miedos que albergo por llevar a cabo este emprendimiento, que le haya dado la lectura correcta a "Casas muertas".