Latidos del asfalto

martes, 16 de agosto de 2016

Se busca una mujer - Charles Bukowski





Directo, irónico y malvado. Así es Bukowski en la colección de cuentos Se busca a una mujer. Los relatos dan cuenta de una realidad dura y sexual llevada al extremo. Bukowski fuerza con sutileza situaciones aparentemente inocuas, de modo que convierte una escena cotidiana (una mujer aficionada al alcohol entrando en un bar y acodándose en él) en una superlativamente fantástica, pero bien anclada en la realidad gracias a su inigualable ironía y cinismo (la mujer saca de su cartera a una pareja -hombre y mujer- de pocos centímetros de altura, que se ponen a cachar en plena barra).

En uno de los cuentos, llamado Something about a Viet Cong flag, Bukowski les arrebata con contundencia la careta a aquellos fanáticos defensores de los derechos y las igualdades y tantas otras huevadas, que no desperdician la ocasión para mostrarse indignados y airados, en marchas y manifestaciones, contra lo que consideran "grandes injusticias", cuando en realidad son hijitos de papá incapaces de hacerse un arroz con huevo o irse a vivir a las punas para saber realmente lo que es la pobreza y la marginación. Así, Bukowski interpone en el camino de tres jóvenes hippies-manifestantes (dos hombres y una mujer, Sally), unos chicos blandos e inofensivos, partidarios del Frente Nacional de Liberación de Vietnam, o Viet Cong, a Red, un tipo llano, brutal, quien, luego de descolgarse de un tren de carga, cagó detrás de unas rocas y limpió su culo con unas hojas. Caminó un tramo, se sentó en otra gran roca y roleó un pucho.

Los muchachos se topan con Red y se produce este sarcástico y riquísimo diálogo que, entre líneas, dice mucho más de lo que aparenta:

"Heil Hitler!" he said.
The hippies laughed.
"Where you going?" Red asked.
"We're trying to get to Denver. I guess we'll make it."
"Well," said Red, "you're going to have to wait a while. I'm going to have to use your girl."
"What do you mean?"
"You heard me."
Red grabbed the girl. With one hand grabbing her hair and the other her ass, he kissed her. The taller of the guys reached for Red's shoulder. "Now wait a minute . . ."
Red turned and put the guy on the ground with a short left. A stomach punch. They guy stayed down, breathing heavily. Red looked at the guy with the Viet Cong flag. "If you don't want to get hurt, leave me alone."
"Come on," he said to the girl, "get over behind those rocks."
"No, I won't do it," said the girl, "I won't do it."

(Traducción al peruano malhecha por mí:

"¡Heil Hitler!" dijo.
Los hippies rieron.
"¿Adónde van?" preguntó Red.
"Queremos llegar a Denver. Creo que sí la hacemos."
"Bueno," dijo Red, "tendrán que esperar un poco. Voy a usar a su chica."
"¿Qué quieres decir?"
"Ya me escucharon."
Red cogió a la chica. Con una mano tomándola del pelo y con la otra el culo, la besó. El más alto de los chicos tomó a Red por el hombre. "Espera un momento . . ."
Red se volvió y mandó al chico al suelo con un corto de izquierda. Un puñetazo en el estómago. El chico permaneció en el suelo, respirando con dificultad. Red miró al chico que llevaba la bandera de Viet Cong. "Si no quieres que te cague igual que a tu pata, no me jodas y déjame solo."
"Vamos," le dijo a la chica, "ponte en cuatro detrás de esas rocas."
"No, no lo haré," dijo la muchacha, "No lo haré.")

Pero lo hace, convencida por el filudo cuchillo que Red presiona con su rostro. Mientras Red y la chica tienen sexo, Bukowski nos presenta el diálogo de dos pusilánimes que son buenos para marchar y protestar, pero inútiles para mostrar alguna clase de valentía en la defensa de su compañera.

Red and the girl disappeared behind the rocks. The guy with the flag helped his friend up. They stood there. They stood there some minutes.
"He's fucking Sally. What can we do? He's fucking her right now."
"What can we do? He's a madman."
"We should do something."
"Sally must think we're real shits."
"We are. There are two of us. We could have handled him."
"He has a knife."
"It doesn't matter. We could have taken him."
"I feel god damned miserable."
"How do you think Sally feels? He's fucking her."

(Traducción al peruano malhecha por mí:

Red y la muchacha desaparecieron tras las rocas. El chico de la bandera ayudó a levantarse a su pata. Se quedaron parados allí. Se quedaron parados allí unos minutos.
"Se está tirando a Sally. ¿Qué podemos hacer? Se la está cachando ahorita mismo."
"¿Qué podemos hacer? El tipo es un demente."
"Deberíamos hacer algo."
"Sally estará pensando que somos unas verdaderas mierdas."
"Lo somos. Somos dos mierdas. Pudimos haberlo neutralizado."
"Tiene un cuchillo."
"Qué importa. Pudimos haberlo neutralizado."
"Me siento hasta las huevas."
"¿Cómo crees que se está sintiendo Sally? Él se la está cachando.")

Red termina de coger y les devuelve a Sally agradeciéndoles la cortesía y lo buena que estaba. Luego se marcha. Un segundo después, un conejo salta desde detrás de unas malezas y los muchachos se asustan.

"A rabbit," said Leo, "a rabbit."
"That rabbit scared you guys, didn't it?"
"Well, after what happened, we're jumpy."
"You're jumpy? What about me? Listen let's sit down a minute. I'm tired."
There was a patch of shade and Sally sat between them.
"You know, though ..." she said.
"What?"
"It wasn't so bad. On a strictly sexual basis, I mean. He really put it to me. On a strictly sexual basis it was quite something."
"What?" said Dale.
"I mean, morally, I hate him. The son of a bitch should be shot. He's a dog. A pig. But on a strictly sexual basis it was some­thing . . ."
They sat there a while not saying anything. Then they got out the two cigarettes and smoked them, passing them around.
"I wish we had some dope," said Leo.
"God, I knew it was coming, said Sally. "You guys almost don't exist."

(Traducción al peruano malhecha por mí:

"Un conejo," dijo Leo, "un conejo."
"Ese conejo los asustó, ¿no?"
"Bueno, después de lo que pasó, estamos algo asustados."
"¿Están asustados? ¿Y yo? Mejor sentémonos un rato. Estoy cansada."
Había un retazo de sombra y Sally se sentó entre sus dos amigos.
"¿Saben? ..." dijo ella.
"¿Qué?"
"No estuvo tan mal. O sea, sexualmente hablando. El tipo realmente se afanó. Sexualmente hablando, fue algo extraordinario."
"¿Qué?" dijo Dale.
"O sea, moralmente, lo odio. Alguien debería meterle un balazo al hijo de perra. Es un perro. Un cerdo. Pero sexualmente hablando, fue extraordinario . . ."
Estuvieron sentados un rato sin decirse nada. Entonces sacaron dos cigarrillos y se los fumaron, pasándoselos.
"Ojalá tuviésemos algo de hierba," dijo Leo.
"Dios, sabía que dirías algo así, dijo Sally. "Ustedes, idiotas, practicamente no existen." )

Bukowski nunca me defrauda y es siempre un alivio leer su prosa simple y, al mismo tiempo, repleta de alegorías.