martes, 18 de julio de 2023

"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Beso, luz de carne

 


Fragantes mariposas

Leves y frescas

Que no son flores

Ni tampoco mariposas

Pero saben a luz de carne.

Mojan como el balsámico rocío de las mañanas.

Esos son tus besos.

Nunca me niegues uno.

Jamás me alejes de ellos.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Suspiros vacíos

 


Flores de fantasía

Cristales cantados que son las palabras que te digo, que me oyes, cuando exhalo mis últimos suspiros.

 

Suspiros adormecidos ya sin fondo, ya sin alma.

Suspiros que destilan una suave nada.

 

Nada hay ya en mis ojos.

Y los vergeles en donde antes nos revolcábamos son ya pura fantasía, luz que no dice nada.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Memorias de un oficinista

 


Los pájaros del huerto se acomodan bajo las campanas. Aman cada año. Se alejan de la bulla de los sábados y en sus espíritus recónditos guardan la nostalgia de un cielo azul y de las siestas en los baños.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Cuando el amor se achora

 


El amor corre por el arroyo.

Despedaza los cementerios de flores que descansan injustamente a sus lados.

 

Un mundo de luces cae tibio y rompe con sus rosas el agua áurea que protege con sus brazos al amor.

 

Los árboles en huesos coronan con guirnaldas los esfuerzos de un amor que Dios ha perfumado con su gracia de oro enamorado.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Escuchando a Paganini

 


Heno segado, tristeza que va cayendo en el campo dulce.

 

Colinas dormidas, alegrías que se elevan con ruiseñores violetas.

 

Llego cargado de coplas de tiempo, de sendero, de olor y de dolor.

 

Alguien ha muerto esta tarde. Y el heno y las colinas van detrás de los lamentos que en el viento arden.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Me duele un Cristo tu ausencia

 


Románticas estrellas colorean la mañana con un llanto de música que duele esencialmente en el costado izquierdo.

 

Rosales meados por la mañana, espectrales y fragantes, armonizan en lo distante, rotos y mustios, olvidados en la niebla.

 

Mi música es triste porque la Luna ya no anega los jardines frondosos por los que un día tú cantaste.


lunes, 17 de julio de 2023

"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Tu recuerdo bajo el amparo de la Luna

 


Temblorosa

Tus mustios cristales tornaron mis penas en espectros azules.

 

Trémula

Tu suave y gruesa alfombra persa cubre de primavera el duelo antiguo que me acosa.

 

Transparente

Tus infinitos silencios llaman a la Luna y esta acude a mi balcón y sacude con sus plateados cilicios las indolentes sombras de tu ausencia.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Háblame, mírame, no te vayas

 


Garganta de plata, canta en la sombra errante que llevo arrastrada de los hombros.

Canta no importa melancólica, que tu poesía es ruiseñor en guirnalda.

 

Nostalgia constelada de noches de julio, llora tu blanco dolor sobre mi cadáver henchido.

Deja que tus hojas me cubran con su lírico dolor.

 

Voz doliente, abre tus ojos negros y dedícame una última mirada al terminar el postrer verso de tu dulce sonata.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Cuando me hablas al oído

 


Duermen los aires y las aguas con placidez.

 

Aprenden los pájaros que cuelgan de las cañas.

 

Roban los arroyos tu argentina armonía.

 

Y tu boca me regala murmullos que soplan entre mis vegas erizadas de amor.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - El poeta de Quilca quiere estar duro

 


Iba hueveando. La mañana fría, rica, como me gusta, iba conmigo de la mano. Entonces tú, harinera, apareciste, blancas las narices, las manos y la mirada.

 

El poeta de Quilca quiere estar duro en Quilca.

 

¿Tienes lo mío?

 

¿Tan temprano, poeta? Recién voy a buscar la harina. Hoy voy a poner a Quilca más blanca que nunca.

 

El poeta de Quilca quiere estar blanco en Quilca.

 

Hoy te quiero a ti, mi fiel harinera. Eres más blanca que el sendero que une a los coqueros de La Perla, San Miguel y Magdalena.

 

El poeta de Quilca solo quiere amar en Quilca.

 


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Házmelo

 


Solitarios cuadros románticos languidecen en el penumbroso barco surto desde hace siglos en un puerto abrumado de álamos encorvados.

 

Cántame desde tus alturas.

 

Sóplame las velas enjaezadas en tu honor.

 

Dime en qué mar los vientos blancos volverán a brillar en la aurora de mi vida.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Después del cache

 


La hojita rosa en el cielo azul.

 

Las avecillas de tu jardín en el agua cantarina.

 

Un corazón que alza vuelo y se aleja trovando rezos de amor y desenfreno.

 

¡Qué rico es fumar y alucinar desde tu cama!


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Paz, necesito paz

 


¡Palacio de sol en el suspiro de la tarde!, arrulla la huida que irisa la piel del alma.

 

Recógeme en el nido de soledad y calma.

 

Endulza con tu canto enajenado los campos llenos de sentimientos monstruosos que me sientan a escribir estos coros estuosos.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Ya te extraño

 


Te alejas con sonatas que despiertan a los vecinos.

Bestia de la aurora, ¡qué mugre vas por los caminos!

 

Los pájaros conversan a mi ventana, ennoblecen la turbiedad de tu presencia aún flotando en mi estancia.

Bestia del sur, ¡qué desorden me dejaste!

 

No sé qué mierda dice el chismoso de enfrente.

Mis pensamientos van en pos de la paz que me ahuyentaste.

Bestia rosa, ¡cuánta falta ya me haces!


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Historia de un inicio

 


Tu llamada me anuncia el inicio de mi aventura: me voy a colar en tu cuarto y, por una noche, copularemos como manda la sociedad.

 

Mis viejos ya se han ido.

Ven, ven.

Ven por mí.

Mi cama ya quiere conocerte y mi almohada contarte la vida de las mariposas que anidan en mi pecho florido.

 

Voy, ya voy.

Voy ya mismo.

Mi flauta quiere enarbolar sus melodías y llenarte con su luz de primavera.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Ayer partí nuestros corazones en dos

 


Esas noches ricas de noviembre en el jirón Camaná me recuerdan a ella.

 

La brisa tibia y potente, las luces floridas que doran las derruidas casonas, la Luna enorme que nos invitó a refugiarnos en un bar para adelantar nuestro panetón de Navidad.

 

Noches ricas, noches tristes.

 

Tiempo detenido en la brisa que ahora atormenta mi corazón con sus recuerdos y en vano me pregunto: ¿por qué dejé que se me fuera?


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - La canción del muerto

 


Un cielo con brillo de lamentos.

 

Una música débil que horada corazones de estaño.

 

Jodido bajo el cenit del cristal dorado de dolor, me adentro en la plaza donde una soga cuelga para mí.

 

Me vestirán de negro terciopelo y el mundo emergerá del crepúsculo limpio y resanado, iluminado por el chillar auroral de tus estrellas.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - El ruiseñor de mis trece años

 


Parque de hierba muerta por el rodar continuo de una pelota que va de arco a arco.

 

Agua serpenteante de una manguera que nos ofrece rápidos oasis en tardes infantiles de verano.

 

Antes de mi primera mujer y la seguidilla de fracasos con que vino acompañada, un ruiseñor entonó fresca y suave música en el campo cerrado de mis trece años.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Desilusión

 


Mañana, corazón, cumples un mes de muerto.

Treinta días exactos desde que te desollaron entre risas y mentiras.

 

Había sido una noche fría.

La Luna renegó de todo el romanticismo que el cojudo de Byron le arrogó.

Las calles avinagraban los pasos optimistas de todos esos huevones que se alucinaban emprendedores.

 

Yo iba sollozando mi suerte insepulta, entreverándome con los recuerdos de esos tus labios que habían lustrado tantísimas veces la testa de mi hombría y que hacía poco se hamacaban de la jeta de otro.

 

Mañana, corazón, llenaré con paja el hueco que dejaste al lado de mi pulmón.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Un día que fui feliz

 


Hoy siento azulmente los enredos que tensan mi corazón y desangran mis pupilas.

 

Tus cuchillos, grandes y largos como de cocina de chifa, han hecho surcos en todo mi nombre y ha quedado perfumado de muerte el destino que pagaron mis padres.

 

Hoy me duele la noche porque estoy seguro de que bajo otra estrella le invitas más de un beso a aquel idiota con quien te vieron mis amigos un día que fui feliz, cojudamente feliz.


domingo, 16 de julio de 2023

"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Amor de madre

 


Para sanar mi alma rota, me he quedado contemplando una foto de mi madre a través de la gruesa cortina de agua salobre que intenta nublarme la vista.

 

En su rostro hay dolor por las muchas veces que nunca la llamé, aunque hay también un algo que calma el sufrimiento, que mira en silencio y perdona.

 

En esta noche de sufrimiento, he decidido abandonar este cuerpo de tantos años, pero mi madre me ha mirado y me ha pedido que me quede.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - El fútbol o yo

 


Tirado en el sofá, y con mucha precaución, miraba vídeos de mujeres desnudas en el celular.

 

Mi esposa se acercó en silencio y dijo: si el fútbol te gusta más que mi concha, ya nunca te dejaré jugar con ella. Te doy una última oportunidad, ¿me acompañas? Hoy me siento particularmente hermosa. Quiero tirar contigo antes de que venga la visita.

 

Si quieres, te acompaño al cuarto y nada más. Tócate si te sientes particularmente hermosa. Yo voy a seguir viendo mi partido de fútbol.

 

Se asó. Sus ojos me mandaron a la mierda y se fue. Entonces seguí mirando mujeres tetonas en el celular.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Bruma en la resaca

 


Atravesando la garúa que ennoblece al paisaje, pasan las chicas que retornan del desenfreno de las discotecas.

 

A lo lejos suenan las bocinas tristes

y la mañana gatea su ausencia de sol.

 

Las discotecas se han quedado frías y solas con sus botellas.

Por su suelo penan bailes y refriegas que volverán a la vida el próximo fin de semana.

 

Cierro los ojos y me pierdo en la garúa dejando que el corazón vaya detrás de las sobrevivientes de las discotecas.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Vida y recuerdos

 


La vida necesita de muchas horas para que pueda ser llamada vida.

 

Un recuerdo, un solo buen recuerdo, necesita de al menos una hora para existir.

 

Y una vida está compuesta de al menos doscientos recuerdos para que pueda ser llamada vida.

 

Pero la muerte requiere de menos de un segundo para vencer a la vida.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - ¿Qué chucha es vivir bien?

 


¿Solo sabes destruir? ¿Y construir?

 

Nunca he construido nada. Yo solo sé odiar. No sé hacer nada más. Aquí solo tengo odio.

 

Pero el odio es poca cosa. Para vivir bien necesitas algo más que el odio.

 

¿Y quién quiere vivir bien?

¿Qué chucha es vivir bien?


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Cuando nada quede

 


Cuando nada quede

 

Cuando nada tengas

 

Solo te alimentarás de esperanza.

 

Devorarás toda la esperanza que pueda inventar tu corazón.

 

Tragarás el estruendo de los varios fracasos que te asalten a las cinco de la mañana y con frío.

 

Tienes que sobrevivir.

 

Sobrevivirás.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Cachando en el baño con mi flaca

 


Nos quedamos solos en ese baño. Desde esa madrugada éramos enamorados.

 

Los grafitis de las paredes luchaban por arrebatarnos la atención bajo un techo crepuscular de color indescifrable.

 

¿Cachamos?

La muy bandida se deshizo del calzón como quien se tira una clase de la universidad.

 

Los ripios caían desde mi pantalón al piso salpicado de pichi y, en el aire inmóvil y tieso, reinaba el alma del mojón que se deshacía en el wáter.

 

Nunca se atrevió a mirarme. Le bastó con saber que ya éramos enamorados.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Me largo de la casa



Cuando le dije que me iba de la casa, me miró con resignada pena.

 

Aún lucía sin orgullo los círculos morados de pasadas veladas.

 

Sus ojos, sin que ella pudiera evitarlo, se atrevieron a preguntar por qué, por qué me iba de la casa.

 

Porque tu presencia me llega al pincho, le contesté, me anula, me mata.

 

Porque quiero gritarme libre, que mi pecho se inflame de adolescencia.

 

Sin que me lo pregunte, le conté que me largaría a donde el día sea solo noche y no me alcance tu recuerdo de mediocridad.

 

Sus ojos se sumieron en las paredes desportilladas y permaneció callada y resignada, muy resignada, tenuemente sonriendo.

  

"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Los mecanismos de un recuerdo

 


Nadie controla lo que puede olvidar.

 

Un recuerdo te asalta de pronto, se pasea por los amplios salones del presente, destroza un jarrón por aquí, compone una canción por allá, y desaparece.

 

Y te cambia o no. Todo dependerá del jarrón destruido o de la canción compuesta.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Tiranos y tiranías

 


Para subsistir, todo tirano recurre a la represión.

 

Cada día, la represión se engrosa y tiene hambre de cuerpos y conciencias.

 

La represión es el destino del tirano. Y también su fin.

 

Eso es lo que veo en ti ahora; el fin de tu tiranía. Y el comienzo de la mía.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - No creas solamente en Dios

 


Tienes razón: hay muchas cosas en las que uno puede creer; Dios no es la única.

 

Allí donde las botas quiebran esperanzas, un pedazo de pan hace milagros. Lo malo es que no siempre hay harina ni manos ni ganas de amasar.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Tus cuchillos de amor

 


Escapo como puedo.

 

Me escurro de tu mirada burlona que me persigue desde lo alto del altar en donde te puse desde que te vi en el cuarto ciclo de la universidad católica.

 

Desde ese mismo altar en donde tus soldados de la muerte ejercitan a diario los filos fatales de tus cuchillos de amor.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - El caficho

 


Ya no te reconozco.

 

Te has hecho muy astuta.

 

Antes, apenas me veías, te cagabas en los calzones. Ahora, estás muy animada, muy viva.

 

¿Qué tienes, asquerosa? ¿Has olvidado que a cada perra le llega su navidad? ¡Muy pronto saldrás por esa puerta en una mochila y en trozos!

 

¿Dónde está mi plata? ¡Suelta ya mi plata!


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Vagabundo de pandemia

 


¿Qué es esto?, pregunté.

 

Un vagabundo que canta.

Debe de ser uno de esos que enloqueció luego de perderlo todo en la pandemia.

 

¿Un vagabundo de la pandemia?

 

Sí, ningún otro canta así en esta época del año.

Es un vagabundo de la pandemia.

Lo recuerdo perfectamente.


sábado, 15 de julio de 2023

"El poeta de Quilca quiere estar duro" - ¿Qué es el tiempo?

 


El tiempo no significa nada.

 

Se licúa.

 

Se derrama en todas las direcciones.

 

Es agua desbordada que se desliza cuesta abajo.

 

¿Qué es el tiempo?, preguntaste entonces.

 

El tiempo somos tú y yo.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Después de ti

 


Otros diez minutos.

 

Me siento en el suelo y no me muevo más.

 

Respiro hondo y otra vez soy consciente de mi estado.

 

Oigo al aire llegarme y abandonarme. No hay más sonido que ese.

 

Ya no hay pisadas ni golpes ni gritos.

 

El cielo ha reaparecido y se aleja. No se ven más los negros nubarrones que lo cubrían de fúnebre lucidez y tenebrosa claridad.

 

Entonces, comienza a soplar una ligera brisa.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - ¿Qué son veinticuatro horas?

 


Un día de vida es un día de vida y en veinticuatro horas puede caerse un banco, hundirse un país o apagarse el sol.

 

Pero yo solo ansío arrastrarme hacia otro lugar, hundir la cabeza en un jarrón, enterrar ese jarrón, pero antes arrancarme el corazón y arrojarlo lejos para que siga palpitando lejos, muy lejos de ti y de mí.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Desaparecer al amanecer

 


Para alargarme la vida dos o tres días como mucho,

sacrificaste la de una veintena de hombres que no se

dieron cuenta de que llevabas en ti la cura a sus

obsesiones.

 

Esta es tu despiadada ley tradicional,

gracias a la que hasta ahora he sobrevivido,

gracias a la cual, dentro de poco, diecinueve hombres

ilusionados y yo desapareceremos al amanecer.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Estrellado contra tus alambradas


 

Eres una maestra en el arte de mantener a los hombres en un estado de permanente terror.

 

Ninguno ha podido resistirte.

 

Muchos murieron estrellados contra tus alambradas y a otros simplemente les tronó el corazón.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Los que pagan en efectivo

 


Siempre los inocentes

 

y no los culpables

 

son los que sufren los efectos de la ira de Dios.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Emboscado

 


Me resolví a luchar.

 

Había hallado un fulgor en lontananza, una meta.

 

Contemplé tus campos dormidos, tus montañas, tu capital incendiada, tu figura envuelta en sombras nocturnas.

 

Pero no fui capaz de vislumbrar tus alambradas lancinantes y tus almenas erizadas de ametralladoras, todas apuntándome a la cabeza.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - Soy un cadáver que respira

 


Soy tan de fiar como un cadáver.

 

Así que no te preocupes.

 

No me quedan fuerzas para traicionar a nadie.

 

De cualquier modo, no puedo ser salvado.

 

Soy un cadáver que respira.


"El poeta de Quilca quiere estar duro" - ¿Por qué me has abandonado?

 


¿Viene a verte a menudo?, me preguntó un amigo sobre ti.

 

Casi nunca, le respondo, le tiene miedo a mis piojos, a mi disentería y a mi cólera.


El poeta de Quilca quiere estar duro - Los puntos de todas mis íes

 


No tienes mucho que guardar, atesorar o conservar.

 

De tu corazón, jamás se escapó un suspiro porque sus feroces guardianes nunca dejaron pasar los puntos de todas mis íes y todas mis jotas.


El poeta de Quilca quiere estar duro - Tus muertos


 

El fuego de tu indiferencia se reflejaba incluso en los ojos de los cadáveres que habías apilado detrás de ti.

El poeta de Quilca quiere estar duro - Cosas de chibolos


 

De niño, lo máximo que tuve fueron cinco soles y una revista de mujeres cachando.

 

Tres días después, tenía tres revistas de mujeres cachando y un hambre de la putamadre.

 

viernes, 14 de julio de 2023

El poeta de Quilca quiere estar duro - El valor del amor

 


Perdí mil soles en un partido de fútbol. Jugó el City contra el Bayern. Le fui al Bayern.

 

A los setenta minutos del partido, supe que mi esposa me agarraría a sartenazos al llegar a casa.

 

Un matrimonio roto por el valor de mil soles.

 

Así de fácil es amar.


El poeta de Quilca quiere estar duro - Nube gris

 


Tuviste poder.

 

Todo ese poder cayó en tus manos irresponsables.

 

Y en mi boca apenas si disfruté de la desidia de tu corazón, de tus miedos, de tus ansias de evasión. Esa es mi desdicha.

 

El cansancio es como una nube gris.