Tributos absolutos que son el gozo de los indios que trabajan hasta morir
Pecuniaria recompensa que justifica el alejarse de sus familias para
beberse cajas de cerveza o lucir una cuatro por cuatro del año
cada año
Tributos absolutos que son el gozo de los indios que trabajan hasta morir
Pecuniaria recompensa que justifica el alejarse de sus familias para
beberse cajas de cerveza o lucir una cuatro por cuatro del año
cada año
Son tristes las despedidas
Fui el instrumento de tus quejas y el origen de tus aflicciones
Pero llegó el momento de que me llores
de que me extrañes
porque jamás volveré a darte un gramo de mis entrañas
¿De qué le sirven al Perú sus riquezas escondidas si se las quedan
dirigentes que aniquilan a sus gentes?
Ese que no quiere mina luce trajes de seda y posa en saraos
conferencias
y festejos
mientras el indio minero forra su piel con un mameluco
áspero y mora en las humedades oscuras de los cerros
Ese que defiende a los indios nunca habla con uno
De lejitos nomás los usa
Baila y enamora con su verbo samaritano
mientras el indio pica y pica la roca para ofrecerle
un par de onzas a la Patria
Ese que cuida el agua viaja en coches de lujo
serio y entretejiendo
poderosas conexiones
mientras que el indio
resignado
pero nunca derrotado
sigue hundiéndose en la Tierra para levantar los cimientos de su
abnegada familia
Flores felices alimentan las esperanzas de encontrar en lo oscuro un poco
de luz radiante
El clarín de las cinco de la mañana ahuyenta deudas y lástimas
Hay que ponerse las botas y concentrarse en salir vivos de los tacaños y
liberales primos de Potosí
Resplandecientes mundos dan cuenta de nuestros pesares
No son de fiar
sin embargo
El sacerdocio minero exige muertes y sombras
casas destruidas
y desengaños
El mineral asombra porque no solo te llena los bolsillos de lujo
sino que te reserva tristes y lejanas memorias
Heroicos mineros viven en el fuego sin prenderse
Respiran tierra sin
perecer
Y a las brasas del
metal no pueden resistirse