Mostrando entradas con la etiqueta Perú 21. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perú 21. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2012

La chola peruana


El diario Perú 21 del día 03 de octubre recoge la siguiente declaración de la modelo y empresaria peruana Mónica Chacón: “Hoy, el mundo de la moda mira a las cholas como yo”.
Últimamente, creo que debido a las nuevas presiones pseudo moralistas que propugnan la igualdad en la sociedad, mucha gente –sobre todo aquella que pertenece a la farándula, como la antedicha señora- que antaño no se describía a sí misma como “cholo” o “chola”, ha empezado a identificarse con esos calificativos. ¿Por qué? Porque pretenden ser parte de esta oleada atosigante de la marca Perú, de la reivindicación de lo cholo y tantos otros bárbaros “superpatrioterismos gastronómicos, botánicos o agropecuarios”, como dice Julio Cortázar en su libro “Un tal Lucas”.

No hay entrevista televisiva o radial en la cual estos personajes, que pertenecen al mundo del espectáculo, o sea, al mundo de la hipocresía, no se despachen a su gusto exaltando su “peruanidad” llamándose “cholo”. No faltará aquel que se presente en tales entrevistas vistiendo un polo negro con la palabra “cholo” inscrito en él.

No tendría nada de malo calificarse así. Pero tal calificación debe ser sincera y no una mera impostura para estar a tono con la moda patriotera de estos días. Estoy casi seguro de que estos personajes afectados de “peruanidad” y “choledad” se desdicen cuando nadan en la comodidad de su círculo más íntimo. Es ahí cuando emplean el término “cholo”, ya no para describirse a sí mismos sino, más bien, para designar al jardinero, al cobrador de combi o a todo aquel que posea rasgos indios, o sea, peruanos.

¿Son, acaso, los rasgos faciales de Mónica Chacón los rasgos de la chola peruana (huelga la redundancia)?



No. Si Mónica Chacón tuviera los verdaderos rasgos de una chola peruana, jamás hubiera sido modelo, pues la élite de la belleza jamás se lo hubiera permitido.

Dejémonos de gazmoñerías y patrañas. La sociedad todavía no acepta lo cholo. Es decir, en su fuero más íntimo, en las conversaciones privadas, lejos de cámaras y flashes, la sociedad todavía abomina de lo cholo, de lo serrano, de lo peruano.

A continuación, se muestra a algunas fieles representantes de lo cholo.





El día en que estas dignas representantes de la chola peruana lleguen a las pasarelas, no de Milán, pero al menos de Lima, podremos decir que lo cholo ha sido aceptado. Esto configura una utopía (una utopía arcaica, como diría Vargas Llosa) pues los cholos somos feos por antonomasia y los maricones de las élites de belleza jamás nos aceptarán. (Digo “maricones” no para significar algún detrimento en cuanto a la sexualidad de estas personas. Lo digo en el sentido de cobardía y pusilanimidad).

Me tomé la libertad de coger prestadas las anteriores fotografías de las páginas web de “amixers”. Creo conveniente mencionar, además, que algunas de las muchachas retratadas tuvieron la desdicha de ser mis enamoradas.  

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Proyecto Tía María

Informarse de un solo medio no es suficiente si se desea poseer un conocimiento cabal de los hechos, de la verdad. Y es que la verdad es un concepto tan inasible que no puede caber en unos cuantos párrafos


Leo una noticia en el portal web del diario Perú 21: “Proyecto para Tía María en Octubre”. Referirse al link: http://peru21.pe/economia/proyecto-tia-maria-octubre-2040778



La noticia empieza con: “La minera Southern Copper intentará desarrollar nuevamente el proyecto suspendido el año pasado en Arequipa, al presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental.”

A continuación, se dice que la minera presentará el EIA a fines de octubre o comienzos de noviembre. El detalle que se menciona luego es importante: “…suspendido [el proyecto Tía María] el año pasado [2011] debido a conflictos por el uso del agua.”

Luego, de acuerdo con lo detallado en la noticia, el presidente de Southern Copper, Óscar Gonzales, manifiesta a la agencia Reuters que “si el Ministerio de Energía y Minas aprueba el estudio a principios del próximo año, Tía María podría entrar en producción en 2015”.

¿Cómo puede el señor Gonzales afirmar que una vez que se apruebe su EIA, el proyecto Tía María podría entrar en producción en el 2015? ¿Acaso ha olvidado que el principal óbice para la realización del Proyecto no es la aprobación del organismo gubernamental respectivo sino, más bien, la opinión de los pobladores que reclaman vivamente su derecho de usar el agua? La declaraciones vertidas por el señor Gonzales demuestran claramente que los más altos niveles de poder en las mineras todavía ignoran que la consecución de un proyecto no se logra con el simple cumplimiento de los dispositivos legales sino, además, dialogando con las personas que se verán influenciadas directamente por la instauración de la mina.

Si la fuerza popular ha sido capaz de frenar Tía María en el 2011, es pues muy probable que la trate de frenar nuevamente. Las declaraciones de los gestores mineros debiera ser más juiciosa si desean conseguir sus objetivos. El señor Gonzales Rocha ya se mandó pronosticando que Tía María producirá en el 2015. Cabría preguntar ¿ya consultó eso con los pobladores? ¿Ya se dialogó? ¿O piensa que elaborando un simple Estudio de Impacto Ambiental el proyecto será una realidad?

Estos precipitados y faltosos cuestionamientos los he formulado según lo que he leído del extracto mencionado. Puede ser que el señor Gonzales se haya referido a los asuntos sociales en otras declaraciones o en otros medios. Difícil de saberlo si mi base es únicamente la información de Perú 21. Por ello mencionaba aquello de lo inasible de la verdad. En caso de que el señor Gonzales Rocha sí haya declarado sobre el asunto humano del proyecto, entonces este artículo ha sido un completo desbarro.

Sin embargo, la minería es una actividad de gran importancia para el país y, por ello, los directores, dueños o gerentes de las minas deben considerar el factor social antes de mandarse con sus lucrativos pronósticos. Ya muchas vidas se han perdido debido a la ausencia de diálogo.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Luis Castañeda y su burda propaganda

Cuesta creer cómo personajes como Luis Castañeda perciban, en cada encuesta de intención de voto para las próximas elecciones presidenciales, tan alto nivel de preferencia.

Castañeda no sólo no explica la truculenta operación en el caso Comunicore, investigada hasta la saciedad por diferentes medios de prensa que han detectado serias irregularidades aún no asumidas ni esclarecidas por las partes involucradas, sino que además, de acuerdo a sus últimas declaraciones con respecto a la aparición de su nombre en obras públicas, muestra un cinismo tan colosal como el ego del señor Alán García. (Al respecto, no tiene nada de malo poseer un ego colosal, creo yo).

El ex burgomaestre ha dicho que su nombre aparece en las diferentes obras municipales que se vienen inaugurando para que el pueblo sepa quién las hizo. Añade, también, que puesto que todavía no es candidato, formalmente hablando, no está violando ningún tipo de ley ni está actuando de manera deshonesta frente a sus virtuales rivales.

Desde mi punto de vista, es poco ético que una persona, sea presidente o alcalde, coloque su nombre en cualquier obra pública pues no es de su bolsillo de donde sale el dinero para ejecutar tales obras. Los dineros que permiten construir carreteras, remodelar parques o edificar escaleras, provienen de los impuestos que cada uno de nosotros pagamos. No es justo pues que venga un fulano y, sólo por ocupar un cargo público (cargo que debe demandarle humildad y actitud servil para con el pueblo que lo eligió), se arrogue la hechura de las obras que el dinero ajeno ha posibilitado.

Peor aún es la actitud de Castañeda al promocionarse a costa de los bienes públicos en medio de una contienda electoral que, así diga él lo contrario, ya ha empezado. Si no, ¿acaso Castañeda no presentó hace poco en un evento transmitido en señal abierta a los ganapanes que lo acompañarán en las próximas justas electorales?

Un poco más de ética y moral se le pide al señor Castañeda.

lunes, 14 de junio de 2010

Otra perla de los apristas

MPM era una empresa constructora, sin gloria a futuro ni pasado apoteósico, que había nacido en este país de caos y miseria a fines del los años 80.

Esta empresa constructora tenía entre sus principales activos la presencia de dos “compañeros” apristas.

Se deduce que, desde su creación hasta antes de que García asumiera el mando presidencial, la empresa constructora MPM dormía profundamente.

Y como no hay mal que dure cien años, cuando Ala García asumió el poder, y con él toda la cohorte de apristas oportunistas y aprovechadores (perdonen el pleonasmo), la empresa MPM vio la luz. El año 2006 estaba signado para ser el inicio de la era lucrativa de la constructora.

Fue, pues, que en el 2006, MPM obtuvo la licencia para firmar contratos con entidades públicas. Había recibido la bendición del OSCE (Organismo Supervisor de Contrataciones del Estado).

Y desde esa fecha hasta ahora, MPM ha facturado más de 500 millones de soles en contratos con el Estado, más específicamente con Sedapal y el programa Agua para todos. Porque es en estas entidades que MPM cuenta con arcanos y cazurros contactos.

En estos tiempos, ser aprista es el medio más rápido y efectivo para hacer dinero.

Como me comentaba mi papá, seguramente que esa empresa MPM se constituyó con un capital irrisorio. Pero ahora hay que ver las camionadas de dinero que se han levantado en colusión con funcionarios apristas (malos funcionarios, o sea).

No hay que creer que los contratos que firman con Agua para todos, son contratos respetables y transparentes. No, señor. Perú 21 afirma que MPM tiene el cuajo de no respetar los presupuestos que establece y que suele aumentar sus costos a más del 10%.

Qué duda cabe que en este país, si quieres triunfar, sólo tienes que aliarte con la gente más “picuda” (como dicen los mexicanos) o de más influencia.

jueves, 10 de junio de 2010

El Fujimorismo es Alberto Fujimori

Víctor Andrés Ponce, en su columna de hoy en Perú 21, se pregunta si el Fujimorismo, encabezado por Keiko Fujimori, podrá desligarse de los hechos funestos de Alberto Fujimori y convertirse en un “fujimorismo civil y moderno”.

Este columnista comienza su opinión de manera muy optimista, dando a entender que Keiko está haciendo un esfuerzo ímprobo para desligarse del fujimorato. Lo transcribo: “Keiko Fujimori ha empezado a distanciarse de algunos aspectos de la herencia política fujimorista”.

Yo discrepo del señor Ponce. Keiko no se está desligando ni quiere desligarse de nada. Simplemente está guardando un calculado silencio mientras decidé qué fichas mover para ganar más adeptos.

Afirmo esto con categórica seguridad pues ayer, mientras pasaba por la avenida Bolívar en Pueblo Libre, vi un cartel fujimorista en el cual se le instaba al viandante a apostar por Fuerza 2011.

El diseño del cartel era simple y se ubicaba en la parte superior del frontis de una casa que, no estoy seguro, podría ser una base del partido.

En cartel tenía como protagonistas a Keiko y a su padre, cohesionados en un abrazo sonriente. Agucé un poco más la vista y noté que Alberto Fujimori destaca ligeramente en la imagen. Esto, subliminalmente, daría a entender que detrás de Keiko, todavía se puede sentir el brazo prohijador de Alberto.

Si yo me quiero desligar de algo, no me tomo fotos con ese algo, pues. Me imagino que el cartel que vi no es el único. Debe haber un montón con imagen similar por todo el país.

Qué triste que en este país, un partido político que tiene como único argumento la nefasta figura paterna de la candidata, esté ocupando el segundo lugar en las encuestas de intención de voto para la Presidencia de la República.

martes, 8 de junio de 2010

¿Mantilla no tiene influencias en el APRA?

Consultado por la agencia de noticias peruana Ideeleradio, Javier Morán, secretario general institucional del APRA, descartó que Agustín Mantilla tenga alguna influencia en las decisiones del partido. Dijo: “Él pudo haberse reunido con algunas personas en función, tal vez, de una amistad, pero descarto que tenga participación en las decisiones del Apra”.

Creer en las palabras de este desconocido señor Morán sería pecar de ingenuo. En un mundo donde todo es conexiones e influencias, sobre todo en el partido aprista, que es un semillero de argolleros, creer en las palabras de ese señor constituiría una ingenuidad supina.

Si en el partido de gobierno mantienen poderosas influencias el popular “Don Bieto” y hasta Rómulo León, ¿cómo no va a tener influencias el ex ministro Mantilla, que para más señas, está hasta el momento libre de prisiones, a diferencia de los otros señores mencionados?

Tan tontos no somos algunos peruanos para creer en disparatados embelecos.

sábado, 29 de mayo de 2010

No a la dictadura amorosa

El señor Fernando Maestre ha escrito una magnífica columna el día de hoy en cuanto a su contenido. La columna se titula “Triángulo particular”.

A continuación transcribiré la sentencia con la que termina su columna y que resume lo que expone: “Por eso, hoy se habla de un amor de a tres: él, ella, y la “falta”, que es la aceptación de que no soy su ídolo, su tótem, ni su Dios. Y con eso tenemos bastante”.

Es más o menos lo que escribí en mi columna titulada mi chica ideal y que transcribo seguidamente: “Mi chica ideal debe llevarse bien con sus ex enamorados –en caso de que los haya tenido- y salir a menudo con ellos. Puede, si ella lo desea, tener intimidad con ellos. No soy celoso. Eso sí, debe protegerse al momento de que sus ex la vuelvan a poseer. Quiero morir joven pero no de alguna penosa enfermedad venérea”.

Lo que escribí revela que me acepto como un ser incompetente para cumplir plenamente las satisfacciones de una posible compañera sentimental. En general, nadie es la horma del zapato de alguna otra persona. Nadie es el dios de nadie y nadie debe aspirar a serlo. Lo contrario constituiría una actitud dictatorial y, en el subjetivo terreno amoroso, las dictaduras sólo acarrean desdichas, divorcios, penas, lágrimas, platos rotos y muerte.

Karina, la chica con la que salgo actualmente, me contó que hace un tiempo vivió en Italia. Allí conoció a un chico chileno del cual quedó perdidamente enamorada. Me dijo que con él no tuvo ninguna pelea y que durante el mes que duró su relación jamás huo siquiera un conato de bronca.

Al mes de haberlo conocido, una noticia remeció los cimientos y el futuro de Karina. Su madre estaba muy mal de salud y a punto de encontrarse con el Señor. Karina tuvo que abandonar Italia y la relación con Alex, el chileno, para regresar a Perú y estar al lado de su mamá.

Decidió quedarse en Perú para hacerle compañía a su papá. No se alejaría nunca de esta tierra a menos que se quedase sola en el mundo.

Sin embargo, siguió en comunicación con Alex a través del Messenger y correos electrónicos. En esos mensajes, él le decía que regresase a Italia, que él la mantendría para que no tuviese que preocuparse por nada. Ella le respondía que no podía hacer aquello; su deber natural como hija era estar al lado de su padre.

Alex le ha prometido a Karina visitar Perú en diciembre de este año y retomar la relación. Alex le ha pedido que considere la propuesta de estar a su lado. Alex le ha confiado la ilusión que tiene de establecerse en Perú y formar un pequeño negocio al lado de ella.

Todo esto me lo ha contado Karina porque yo no soy un tirano del amor que le exige exclusividad. Yo le he dicho: “Karina, cuando venga Alex yo no me voy a hacer problemas si decides permanecer con él. Es más, yo celebraría esa decisión porque, como ya te he dicho, yo no te convengo para tener algún tipo de relación seria. Yo no creo en esas huevadas. Creo en la libertad absoluta de la persona para estar con quien le dé la gana”.

Aquello se lo dije mientras hacía una pausa al succionarle con ternura las tetas que, como a mí me gustan, son muy grandes.

Desde que vivo bajo estas ideas liberales, muy propias del marqués de Sade, respiro más tranquilo, soy más tolerante y mucho más democrático.

Hasta pronto y mis saludos para Karina, con quien, sobre todo, vivo una gran amistad.

Tolerancia, democracia y liberalidad

Estoy totalmente de acuerdo con las opiniones vertidas por Santiago Pedraglio en su columna de hoy en Perú 21 titulada “La ley es también para los adversarios”.

Transcribo uno de los párrafos de esa columna: “Las reacciones de los días recientes dejan ver que, en estos terrenos, la sensibilidad y la desconfianza se mantienen vivas. Sin duda, las particularidades del caso –el que Berenson sea norteamericana, por ejemplo– y el peso de los medios de comunicación en Lima –que en su mayoría alentaron el acoso– han hecho que esos sentimientos se exacerben, al punto que hubo quienes gritaron hostilidades a los padres y al hijo de la excarcelada, un pequeño de dos años”.

El director de ese diario, en una columna anterior dijo que las reacciones de protesta que surgieron de los vecinos de Miraflores al oponerse a que Lori Berenson viva en el mismo distrito donde el MRTA perpetró un hórrido atentado son “comprensibles”.

Lamento discrepar de lo que opina el director de ese diario y muchas otras personas del mismo pensamiento.

Si vivimos –o pretendemos- vivir en una democracia, lo primero que debemos aprender a prohijar dentro de nosotros en la tolerancia.

La señora Berenson ha cumplido con su sentencia y ha sido puesta en libertad tal y como lo dictan las leyes. Como dije en una columna anterior, la culpa no es de ella si no de las bestias que le impusieron 20 años y de los animales que crearon ese DL 927 al que cualquier senderista pudo haberse acogido.

En un país en democracia, las leyes son tan iguales en su aplicación para el prelado Cipriani como para el “negro” Canebo. Si dentro del marco legal, la ley ha dictaminado la salida del presidio del más sanguinario asesino de un pueblo pues habrá que respetar el dictamen y ser tolerantes.

Para mí no son comprensibles las reacciones de esos vecinos miraflorinos. Un verdadero demócrata respeta las leyes y acata sus mandatos. Las leyes que permitieron la liberación de Lori Berenson fueron promulgadas durante el gobierno de Toledo. ¿Quién eligió a ese señor para que sea presidente? Nosotros. El pueblo. Entonces tenemos que ser consecuentes con nuestros actos y nuestras elecciones.

Quizá yo posea una tolerancia rayana a la cojudez, pero no podrán decir que no respeto las leyes y que no poseo un espíritu liberal y democrático.

Un ejemplo de tolerancia es el que a continuación transcribo de la perfectamente tolerante y democrática columna del señor Pedraglio: “En las zonas rurales, donde largamente se sufrió la mayor cantidad de muertes y destrucción, van superándose las barreras, aunque no sin dificultades. En Lucanamarca, por ejemplo, se ha construido un monumento que tiene inscritos, en un lado, los nombres de las 69 personas asesinadas por Sendero y, en otro, los nombres de la familia senderista asesinada como represalia por la matanza. En Putis, uno y otro saben de qué lado estuvo cada quien, pero se soportan. Hoy por hoy, la palabra clave para entender estos nuevos vínculos, más que reconciliación, quizá sea tolerancia. Una tolerancia que lleva en sí la esperanza de alcanzar la reconciliación”.

Por otro lado, el abogado de Abimael Guzmán ha salido con el disparate de que su defendido está al frente de un nuevo y remozado partido político llamado Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales Este partido tendría bases en todo el territorio peruano y seguiría extendiendo su ideología en otras regiones vírgenes. Las autoridades tienen que seguir muy de cerca estos avances aunque, así como están las cosas, no creo que puedan realizar una vigilancia minuciosa.

Si ese partido ha crecido teniendo a su líder preso, qué no harán ahora que este país no cuenta con un sistema de inteligencia que permita frenar los chispazos de terror que enciendan la llama de lo que alguna vez vivimos los peruanos.

Hasta pronto.

viernes, 28 de mayo de 2010

Alva Castro forever

Cualquier persona que ocupe un cargo público, como el de la presidencia, por ejemplo, debe contar entre sus convicciones con la idea de que reelegirse es un acto de soberbia.

Reelegirse es creer que no hay nadie mejor que uno. Reelegirse es creer firmemente que solamente uno sabe cómo manejar la cosa pública y que nadie más posee esa capacidad o alguna otra habilidad. La reelección es la antípoda de una democracia cabal.

Cualquier político que aspire a la reelección debe ser tachado moralmente de forma inmediata.

Sin embargo, en el caso de nuestro tan desprestigiado parlamento, considero que Alva Castro –sabiendo que es un político de poco fiar- debe seguir continuar como su presidente.

El mandato de García ya está a punto de culminar y, desde mi punto de vista, no tendría sentido “quemar” a algún otro personaje para ponerlo al frente de esa casa de orates que es el congreso.

Que continúe al frente el señor Alva Castro. Si ya ha robado, que siga robando en los pocos meses que le quedan. Total, nadie le va a descubrir nada. Este gobierno se ha blindado muy bien ante cualquier denuncia y sabe obliterar las pruebas en su contra.

Hasta pronto.

jueves, 27 de mayo de 2010

Atención con los secuestros a menores

Causa zozobra e inseguridad el hecho de que las mesnadas de criminales hayan trasladado su target de acción hacia indefensos niños.

Las autoridades que tenemos demuestran su cabal ineficiencia al no ser capaces de controlar a los criminales que poseen encerrados en los recintos carcelarios.

Sí, porque es desde los propios penales desde donde los capitostes del crimen y de la mafia elucubran y planean sus próximas movidas.

Desde el penal de Lurigancho se ha planeado y dirigido el secuestro de cinco niños en lo que va del año.

Estos delincuentes toman ventaja del dolor de los padres y familiares quienes al saber que sus pequeños permanecen capturados, se ven forzados a reunir el monto de dinero que les solicitan en el menor tiempo y de donde fuese.

Esta noticia me preocupa porque, aunque no sea padre, tengo cuatro hermanos pequeños que, de encontrarse en el momento, lugar y hora equivocados pueden caer en las fauces de esos malhechores. Y las autoridades que permiten que esas atrocidades puedan existir tendrán mucha culpa en todo ello.

Hasta pronto.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Lori Berenson y su inminente libertad

Jurídicamente hablando –no soy abogado pero tengo mi corriente y moliente opinión como ciudadano de a pie de lo que es la justicia me permite enunciar mis ideas-, la manumisión de Lori Berenson me parece justa. Ella se acogió a los beneficios que procuraba el ahora derogado Decreto Legislativo 927 que establecía la libertad condicional para el reo que cumpliese los dos tercios de su condena.

Lori Berenson se acogió a ese DL 927 antes de que fuese derogado.

Lori Berenson fue recluida en la cárcel en enero de 1996. Fue condenada a 20 años de prisión. Si hacemos los cálculos, hasta el momento lleva un poco más de catorce años de reclusión. Un tercio de 20 es 6.67 años. Si sumamos 6.67 y 6.67 obtenemos 13.34 años. Por tanto, la señora Berenson está en todo su derecho de salir de la prisión conforme lo estipulaba el DL 927.

La jueza que pronunció este laudo se llama Jéssica León Yarango. Ella, además de basar su decisión en el DL 927, también respaldó su veredicto en los informes psicológicos practicados a la procesada que dicen que “(Berenson) ha reconocido que cometió un error al involucrarse con las actividades del MRTA y se arrepiente de las actividades subversivas en las que colaboró”.

Con todo esto expuesto, creo firmemente que la liberación de la señora Berenson ha sido justa.

Por otro lado, la futura liberada ha pertenecido a una de las bandas de criminales más cruentas que ha conocido este país. Nadie duda que el MRTA le ha endilgado al país muerte, atraso y odio.

Uno puede dudar del arrepentimiento de la señora Berenson, pero lo que dictamina la ley debe aplicarse para cualquier ciudadano por más mierda y escoria que éste sea o haya sido.

Lori Berenson puede no haber mudado de opinión y puede que sea más emerretista que antes de que haya sido capturada. Puede que sea la futura líder de un futuro atentado terrorista que me pueda costar la vida o a alguno de mis familiares. Sin embargo, lo que es seguro es que ella va a salir en libertad con “todas las de la ley”.

Si queremos buscar culpables para esta inminente salida de Lori Berenson –y posiblemente de otros más-, debemos centrarnos en lo estúpido que es nuestro sistema judicial.

Para empezar, cómo le van a colocar 20 años de prisión a alguien que planeaba tomar el Congreso de la República, a alguien que fue cómplice de numerosos asesinatos. ¿Quién fue ese juez acéfalo que le otorgó esa pena a la señora Berenson? A una persona que mata a otra con toda la alevosía y premeditación del caso–como lo hacían estas horrendas huestes del MRTA y Sendero Luminoso-, se le debe condenar a la máxima pena de reclusión: la cadena perpetua; sin beneficios de por medio.

¿A qué ser mono neuronal se le ocurrió establecer ese DL 927? Ningún asesino, pertenezca o no a algún movimiento fanático, debe gozar de algún beneficio. Cadena perpetua para los asesinos y punto.

Hasta pronto.

martes, 25 de mayo de 2010

Gente de mierda

En su columna de hoy la doctora Carmen Gonzales cuenta que está muy asustada por el incremento de la violencia en las calles, en donde una banda de barristas te puede matar en plena vía pública o arrojar por pura diversión de un medio de transporte en movimiento.

Afirma también que la culpa de los hechos de corrupción y sevicia no es exclusiva de los que los cometen sino también de las víctimas, que toleran, no denuncian y permiten que el estado de cosas continúe.

La doctora Carmen Gonzales dice: “Cuando hay agresión, también el agredido es responsable, o sea, usted y yo, que nada hacemos por defendernos; que hemos elegido gobiernos corruptos desde que se inició la República; que nos sentimos ciudadanos solo el día de las elecciones; que creemos en todo lo que nos dicen porque es más fácil”.

Me indigno cuando veo que jóvenes entre los 18 y 30 años leen periódicos exclusivamente deportivos en lugar de enterarse cómo maneja el país la gente que ha elegido para dirigirlo. Están más interesados en saber qué dijo tal jugador de fútbol, cuál será la alineación de su equipo favorito para el próximo encuentro o cuántos carros tiene aquel futbolista que ha anotado muchos goles en una liga extranjera.

Respeto la libertad de expresión. Respeto que exista variedad de información para todos los tipos de gusto. Lo que me exaspera es ver que los jóvenes de más bajos recursos, sobretodo, malgasten su tiempo leyendo tonterías.

Comprendo también que los jóvenes de más bajos recursos no tengan tiempo para informarse cumplidamente de la realidad nacional. Sin embargo, he podido ver que el poco tiempo libre que encuentran en sus faenas diarias lo emplean en leer sobre asuntos que están totalmente divorciados con la realidad política y social del país.

Por ello, cuando llega el momento de elegir un nuevo gobernante, es esa masa desinformada la que será fácilmente encandilada por los candidatos populistas quienes a base de promesas sin fundamento “comprarán” sus votos.

Hace tres semanas, luego de haber estado bebiendo con unas amigas en una discoteca de Los Olivos, decidí visitar a mi antiguo barrio para hacer hora hasta que pasasen carros que me llevasen a La Perla.

Al llegar a mi antigua cuadra, me encontré con unos amigos que estaban bebiendo en la esquina del descuidado parque de mi ex barrio. Se sorprendieron al verme y me invitaron unos tragos de sus botellas de cerveza. Me dijeron justamente estaban hablando de mí.

Cuando estoy con mucho alcohol encima, se me revela toda la personalidad ego maníaca que llevo dentro. Me convierto en un míster Hyde de la vanidad y la altanería. Muchas veces, con litros de cerveza o cualquier otra bebida alcohólica en la sangre, me convierto en un ser que defiende sus ideas con los puños.

Llevé nuestros temas de discusión hacia el terreno político. Como era de esperarse no había entre ellos alguien que pudiera conversar conmigo sobre esos temas. Estaban más perdidos en los asuntos de actualidad política y social que yo en materia de deporte nacional e internacional.

No recuerdo cómo pero uno de ellos terminó propinándome una golpiza que no dejó mayor huella en mí. Luego de derribarme contra un montículo de tierra y desmonte, me encajó un par de puñetes en la cara. Uno de esos puños extrajo un poco de sangre de mis orificios nasales. A pesar de ello, al día siguiente no sufrí ningún tipo de malestar por esos golpes.

Yo no estuve muy motivado para reaccionar. Quizá no estuve lo suficientemente bebido como para asestarle puñetes –solamente me entrelacé con él para tratar de tumbarlo pero no quise encajarle ningún tipo de golpe- en la cara o en alguna parte de su anatomía. Lo que bebí solamente me alcanzó para ser desafiante y altanero, no para ser violento.

Porque en otras ocasiones he sido muy violento y salvaje. Por suerte, para ese compañero y para mí, no reaccioné y me limité a disculparme por las ofensas verbales que le había otorgado tan altaneramente. Si hubiera estado realmente violento quizá él no la hubiera contado y yo estaría preso o metido en un lío del carajo.

Lo que me quedó claro –y lo tomé como un acto de defensa de la cultura y la información- es que yo siempre defenderé mis ideales así tenga a todos mis amigos y conocidos en mi contra.

Si en este país la gente no sabe quién nos está robando, vamos a elegirlo mecánicamente en las siguientes elecciones dejándonos llevar por sus demagógicas promesas y este país seguirá tan anquilosado y esquilmado como siempre, con gente que solamente sirve para opinar sobre la final de la Champions League.

No es que el Perú sea un país de mierda. Es la gente que la puebla la que es la verdadera mierda.

Hasta pronto.

domingo, 23 de mayo de 2010

Las horas extra

“Nadie puede ser obligado a trabajar horas extra”, dice la ministra del Trabajo y Promoción del Empleo, Manuela García.

Afirma también que “el trabajo en sobretiempo es voluntario”.

Hasta ahí, todo muy bien.

Sin embargo, añade después que se le puede obligar a una persona a trabajar horas extra en casos justificados en que la labor resulte indispensable por un hecho fortuito o de fuerza mayor que ponga en peligro al personal o los bienes del centro de trabajo.

Con esto último, lo que al principio era un dictamen perspicuo se presta a diversas interpretaciones que pueden hacer que el trabajador jamás perciba económicamente lo que le corresponde por trabajar de más.

Para la persona o empresa que contrata siempre va a haber casos fortuitos o casos de fuerza mayor. Siempre existirán casos de urgencia que necesitarán que el empleado trabaje por arriba del límite horario establecido con su empleador. Y el empleado jamás verá un centavo de su producción adicional.

Conozco algún caso de empresas en los que quedarse luego de que la hora de salida ha llegado es parte de la entrega personal con la compañía. Así, resulta meritoria y loable la actitud del empleado que se queda unos minutos más tarde de lo establecido. Pero ese mérito no se reflejará en monedas que puedan brindarles al trabajador y a su familia la satisfacción y bienestar que necesitan.

Mi queridísima amiga Claudia rara vez sale a la hora pactada en su contrato de la oficina en la que vive recluida seis días a la semana. Me cuenta que “lo normal” es que salga media hora o una hora después de las siete de la noche. Nunca ha recibido un pago adicional por el sobretiempo que realiza en la semana.

Cuando yo me desempeñaba como supervisor en un laboratorio, dejaba que los practicantes se retirasen a la hora que estipulaba nuestro régimen laboral. Algunas veces, por órdenes que venían desde arriba de la pirámide laboral, algunos compañeros tenían que hacer sobretiempo. A fin de mes se les depositaba el íntegro de su sueldo pero sin algún añadido.

A mí siempre me gustó hacer sobretiempo. Nunca me he quejado. Creo que aprendo un poco más quedándome un rato extra. Aprendo a ejecutar mis actividades dentro de los límites de tiempo establecidos. Siempre se aprende algo más cuando uno hace sobretiempo.

Nunca se me ha recompensado, en ninguno de los trabajos que he ejecutado, por haberme “comprometido” con la empresa. Sin embargo, seguiré poniéndome la camiseta del lugar para el que trabaje, aunque “mal paguen” o no paguen.

Pero, en esta columna, mi propósito es defender el derecho de los demás. Y la mayoría de trabajadores exige que se le reconozcan esas horas que pierden en desmedro de un buen descanso o de un buen momento familiar y a favor de la producción de sus empresas.

La ley debe ser clara y no un cobijo de equívocos. La ley debe ser así: “Nadie está obligado a trabajar horas extra, bajo ningún motivo”. Punto. “Si se trabaja en sobretiempo entonces se debe hacer efectivo el pago que la ley estipula”. Punto final.

Hasta pronto.

sábado, 22 de mayo de 2010

El elecTARADO peruano

Ayer, al promediar las once de la noche, estaba bañado y talqueado sobre mi cama, cubierto por una gruesa frazada y disfrutando de un bistec –cortado en trocitos por mi madre y a pedido mío- mientras veía el introito de Prensa Libre.

Para empezar, la conductora de dicho programa presentó un reportaje sobre la candidatura de Humberto Lay al sillón de Nicolás de Ribera.

Mi abuelita me alcanzó un vaso de jugo de maracuyá súper concentrado y frío. Me gusta tomar cualquier clase de bebida en estado gélido pues así la disfruto mejor. Mi abuelita se oponía a este gusto.

-Te va a dar una pulmonía-me decía-. ¿Cómo puedes tomar algo helado en pleno frío?

-No importa, abuelita. A mí me gusta el frío-le decía-. Además, no quiero vivir mucho.

Mi tozudez la convenció de que jamás iba a cambiar esa preferencia. Detesto las bebidas calientes. Ahora, mi abuelita Bertha, resignada, pero feliz, me entrega mi jugo de maracuyá hiper gélido.

-Gracias mami. Gracias abue- les digo, por engreírme así. Tienen un hijo y un nieto vago y sin embargo me siguen queriendo y mimando como si fuese un recién nacido a quien le aguarda un futuro de relumbrón.

¡Que Dios –si existe- las bendiga y las preserve en su seno celestial!

A las 11 y 13, al llevar mis ojos a la pantalla del televisor, al pie de mi cama, me topo con la cara del señor Lay que decía que “el electorado de hoy no es el mismo al de hace algún tiempo. El electorado de hoy es mucho más inteligente y pensante”.

Craso error, señor Lay.

Si el electorado de hoy fuese tan inteligente y pensante como usted preconiza entonces Alex Kouri no contaría con el 28% de las preferencias electorales, según las últimas encuestas, para alcanzar el municipio limeño.

Si el electorado fuese realmente inteligente e informado Alex Kouri tendría 2 o 3 por ciento de las preferencias, Lourdes apenas un 5% y, las pocas personas decentes que rellenan las últimas casillas en las encuestas obtendrían las posiciones superiores de la tabla.

El electorado peruano será siempre, como lo motejó algún periodista cuyo nombre no recuerdo –aunque creo que fue Aldo Mariátegui- un anquilosado y percebe elecTARADO.

Hasta pronto

viernes, 21 de mayo de 2010

Empresario de Gamarra salta de la combi de Cambio Radical

Diógenes Alva es relativamente conocido en el medio local por ser un exitoso comerciante y empresario del llamado y conocidísimo Emporio Comercial de Gamarra.

Se conocía –y lo he podido comprobar al ver algunos afiches mientras recorría ciertas calles victorianas- que se estaba postulando a la Alcaldía de La Victoria. Lo que yo no sabía era que el señor Alva lo hacía a través del camaleónico partido del también camaleónico Barba Caballero, Cambio Radical.

A través de un comunicado, el señor Diógenes retiró su postulación y se “bajó de la furcia combi” de Cambio Radical. Alva manifestó que en el partido de Kouri “se estaría imponiendo a personas que no son idóneas para las regidurías”.

Además, agregó: “No quiero formar parte de un equipo corrupto y desleal” porque “el entorno más cercano de Kouri” negocia las candidaturas bajo la mesa. Así lo informó Perú 21 en su edición de hoy.

En el documento, en el que dejaba sentada su renuncia al partido de Barba y Kouri, expresó: “Un empresario honesto como yo no puede tolerar que, empezando la campaña, el señor Kouri no sea transparente. Si así comienza, qué hará después de ganar las elecciones”.

Yo no sé si el señor Diógenes Alva es honesto o corrupto. Sólo sé, por medio de algunas noticias sueltas, que tal señor es un empresario de éxito. Sólo sé que Diógenes ha hecho muy bien en apearse de aquella combi enviciada y enrarecida debido a las flatulencias del dueño de ella (Barba), del cobrador (Kouri) y de los veleidosos pasajeros.

Lo que sí sé es que el entorno de Kouri es un medio podrido y corrupto. El propio Kouri es un tipo de poco fiar. Conozco, algo de cerca, a un fámulo de las filas de Kouri y ello me da derecho a preconizar lo que escribo. Ya me ocupé de ese personaje en una columna anterior titulada “El asesor de prensa de Kouri celoso, tozudo y autoritario”.
Sin embargo, todavía le tengo reservadas a ese señor algunas palabritas más que ya plasmaré en una futura entrega.

Hasta pronto.

jueves, 20 de mayo de 2010

La niña confrontadora

Una pequeña, de padres peruanos, le dijo a Michelle Obama, quien se encontraba sentada ante un círculo de infantes durante una visita que realizó a una escuela primaria en Washington, lo siguiente: “Mi mamá (...) dice que Barack Obama se está llevando a todos los que no tienen papeles”.

Michelle Obama, muy serenamente respondió: “Sí, bueno, eso es algo sobre lo que tenemos que trabajar, para asegurarnos de que las personas puedan estar aquí con el tipo correcto de papeles”.

La niña, replicó: “Pero mi mamá no tiene papeles”,

La esposa de Barack Obama, sin inmutarse o sobresaltarse, le dijo: “Sí, tendremos que trabajar en eso, tenemos que corregir eso y que todos van a trabajar en el Congreso para asegurar que esa corrección tenga lugar.

Muy bueno y admirable lo que hizo aquella niña: Hablarle con la mayor naturalidad a una autoridad tan importante como Michelle Obama sobre un tema actual álgido y preocupante. ¿Quién no ha tenido un familiar que ingresó a los Estados Unidos de manera ilegal? Espero que no deporten a la niñita y a su mamá luego de que se supiera que no tienen papeles. Espero que a esa niñita y a su madre les den la nacionalidad americana para toda la vida por ese gesto de confrontación democrático que la niña ha demostrado.

Muy bien por Michelle Obama quien no esquivó aquel pedregoso tema y, más bien, lo enfrentó con la mesura y calma característica de un buen estadista. Cualquier político de este país peruano hubiera mandado callar a la niña y hubiera toreado el tema con un desparpajo flagrante.

Ojalá existiesen periodistas con los “cojones” y agallas de aquella niña. Ojalá existiesen personas como esa valiente niña que salió en defensa de los intereses de su abnegada madre.

Hasta pronto.

¿Por qué escribo?

Últimamente, algunas personas me han formulado las siguientes preguntas cuando se han enterado que voy a publicar mi primer libro de relatos: ¿Por qué escribes? ¿No se supone que eres un ingeniero? ¿No crees que te hayas equivocado de carrera?

Empezaré diciendo que la Ingeniería de Minas es una profesión que me atrae mucho. Es cierto que no fue, para utilizar la trillada frase que el común de la gente usa, “un amor a primera vista” sino que más bien nos hallamos por casualidad.

Yo había ingresado a la Universidad Católica a estudiar Ingeniería Electrónica por el estúpido hecho de que, cierto día en el colegio, en quinto de secundaria, encontré muy interesante una clase de Física sobre circuitos eléctricos. Ese día, mientras regresaba a casa, me decía que me dedicaría a la Ingeniería Electrónica. Unos años después, me arrepentiría de haber optado por esa carrera que no me provocaba el menor interés. Desorientado, sin saber qué hacer con todos los años que ya había perdido, pasé por esos momentos en que uno duda sobre si debe continuar viviendo, sobre si había valido la pena que tus padres te costeasen una universidad cara.

Meses atrás, gracias a que Claudia estaba muy interesada en cambiarse de carrera, la había acompañado a unas charlas de orientación vocacional que la entonces Oficina de Orientación y Apoyo al Estudiante de la Católica había organizado. Claudia estudiaba Ingeniería Informática. Quería hacer su traspaso a Ingeniería Industrial. Pero quería convencerse de que realmente la Ingeniería Industrial era lo suyo. Ese día en la charla, disertaron tres profesionales en representación de Ingeniería Mecánica, de Minas e Industrial; en ese orden. Tuvimos que oír las exposiciones de los representantes de Mecánica y Minas. Debo decir que quedé fascinado y engatusado con lo que el expositor minero habló sobre la minería. Durante esa charla, mi elección de haber elegido Ingeniería Electrónica dio su primer tropiezo.

Meses después, recordando esa charla y recibiendo los consejos y el apoyo de Claudia, reordené mis ideas e hice mi traspaso a Ingeniería de Minas. Desde que conocí esa carrera y desde que realicé mis dos prácticas pre profesionales, quedé muy satisfecho con aquella ulterior elección.

Por otro lado, el vicio de escribir siempre vivió conmigo. Descubrí, primero, el vicio de la lectura, cuando mi madre me llevó, allá por los años 90, al entonces prestigioso Centro Comercial de Fiori en Los Olivos. Allí, ella me compró Las Fábulas de Esopo. A partir de ese libro, mantuve una relación idílica con los textos literarios.

A los nueve o diez años, esta vez en Metro, mi madre me compró libros de Agatha Christie. Quedé prendado de la habilidad de esa mujer para sumergir al lector a un suspenso trepidante en donde siempre el asesino o criminal resultaba ser quien menos te esperabas que fuera.

Entusiasmado por esas historias, a los diez años, escribí mi primer relato. Era un relato, inconcluso, de dos páginas, escritas con un lápiz Mongol 2B, en el que un par de asaltantes huían de la persecución de un par de policías.

Para cuando tenía diecinueve años, el vicio por la lectura y la escritura habían desaparecido. Aunque yo prefiero pensar que estaban dormidos. A los diecinueve años, cursando todavía los estudios generales, llevé un electivo que obligaba el plan de estudios. Opté por Literatura Peruana. Fue en esa clase en que conocí a Claudia. Claudia y esa clase reactivaron mi pasión por escribir y leer. Hice mi re ingreso al apasionante mundo de las novelas ni más ni menos que con la monumental obra de Vargas Llosa: Conversación en La Catedral. Desde ese momento no he parado de leer y escribir.
Los cuentos, que saldrán publicados antes de mediados de este año, son una compilación de algunas de las afiebradas historias que escribí desde que tuve veinte años.

¿Por qué no estudié Literatura, entonces? Porque, particularmente, creo que el escribir es un don al igual que el saber cantar. Puedes perfeccionar tus técnicas de narración, claro, para eso hay talleres; pero si no posees el germen o el impulso de escribir simplemente no lo disfrutarás y, por ende, tus lectores te encontrarán falso e impostado.

No estudié Literatura porque hubiera sido muy infeliz. Me hubieran hecho leer cosas que no encontraría interesantes. A mí me gusta cierto tipo de novelas e historias. No me gusta la poesía, por ejemplo. Tuve una enamorada, quien vivía enamorada de la poesía. Yo traté de que me gustase la lírica para complacerla, sin embargo, mis intentos no fueron fructuosos. Me acepté como el ser prosaico que soy.

Hoy leí la columna de Alonso Alegría en Perú 21. Alonso Alegría es hijo del gran escritor Ciro Alegría. Alonso dice en su columna de hoy: “Dedicarse al teatro –a cualquier arte, en realidad- es un triunfo del corazón sobre el cerebro, y se da cuando las ganas de hacer lo que a uno lo inspira se imponen sobre el natural deseo de lograr una situación cómoda en algo más o menos interesante”.

Luego continúa: “Los mejores contadores –y los mejores ingenieros, analistas de sistemas, abogados-, a la larga o a la corta, buscan en la práctica del arte un alimento espiritual, algo que renueve y enriquezca sus vidas. Por ello asisten a talleres artísticos o hacen arte como aficionados… ¿Cuántos artistas, pregunto yo, buscan la renovación espiritual de sus vidas en talleres de contaduría?”

No podría estar más de acuerdo con Alonso.

Continuaré escribiendo hasta que deje de existir a los cuarenta o cincuenta años. No existe ningún tipo de incompatibilidad entre ser un ingeniero y ser un escritor. Creo que ambos bandos se complementan: la Ingeniería y los trabajos que realizaré como ingeniero alimentarán mi imaginación y mi caudal de historias; y la Literatura, me hará ser más sensible ante la naturaleza humana que encuentre en mi devenir como profesional y persona.

Para terminar, Jamiroquai no lo hubiera podido decir mejor: I’ve got my soul education / You know it’s stitched to the clothes that I wear.

La Literatura es eso para mí: mi educación del alma. Está cocida a la ropa que visto.

Hasta pronto.

martes, 18 de mayo de 2010

El celibato en la Iglesia Católica (cuando quise ser cura)

Uno de los oligofrénicos latinoamericanos más conspicuos se llama Evo Morales. El solo hecho de admirar al "abuelito sabio" Fidel Castro y emitir ditirambos al dictador venezolano Hugo Chávez es ya un signo flagrante de estupidez y retraso mental.

Sin embargo, rescato las últimas declaraciones que hizo el señor "Huevo" Morales con respecto a la Iglesia: "La Iglesia no tiene que negar una parte fundamental de nuestra naturaleza como seres humanos, y debe abolir el celibato".

Si la Iglesia Católica ha decidido imponer el celibato entre sus pastores, es cuestión de ella y de ellos. Yo no voy a decir que la Iglesia "debe" abolir el celibato. Voy, más bien, a sugerirle que sería genial que los curas puedan, si lo desean, tener relaciones sexuales con mujeres -o con hombres, si así son sus gustos- y llevar una vida normal.

Las relaciones sexuales son parte de la vida y del desarrollo de cada ser humano. Son un factor que nos humaniza más. Es respetable también la decisión de aquellos que voluntariamente deciden no tener comercio sexual con ningún tipo de ser viviente. El tema, en todo caso, podría quedar en la decisión de cada ser humano que opte por formar parte de la Iglesia Católica.

Sería estupendo que a un candidato a sacerdote se le pregunte al momento de ordenarse: "Señor, haga con su cuerpo lo que usted desee mientras haga el bien al prójimo".

"Hacerle el bien al prójimo" es un precepto que recuerdo haber leído en la Biblia. No he leído, sin embargo, en ningún lugar de ese voluminoso libro, que Dios les haya impuesto a sus pastores en la Tierra el celibato.

Cuando tenía nueve o diez años, yo me disfrazaba de cura poniéndome el mantel de la mesa del comedor y oficiaba misas en la sala de mi casa. Reunía a mis familiares y les brindaba el pan fránces -que no habíamos comido en el desayuno y que estaba medio duro- "convertido" en el cuerpo de Cristo. Luego les pasaba una copa con agua haciendo la cuenta de que se trataba de vino tinto y de la sangre del Señor.

Mis ímpetus religiosos se acrecentaban más cuando vivíamos la Semana Santa. Me enganchaba tanto con las películas de la vida de Jesús que yo mismo me alucinaba un Jesús recidivo.

Pero me puse a pensar que mis deliquios sacros no eran compatibles con los feroces impulsos que sentía en la zona de la entrepierna. Desde los cinco años, mi zona genital le enviaba a mi cerebro rijosas pulsiones que provocaron que me enamorase de una amiguita cuando aún estaba en el nido. A partir de los ocho o nueve años ya descubría los inmesos placeres que me producía el manipular mi diminuto falo en la oscuridad de mi habitación. A los once o trece años ya había experimentado el cambio que se había producido allí abajo cuando al finalizar una sesión de mis furtivos tocamientos se eyectó de mi pene una sustancia medio transparente.

Todos esos descubrimientos me indicaron que, indefectiblemente, mi futuro no andaba por el sacerdocio. Yo, un lujurioso impenitente, no iba a aceptar ni a balas vivir una vida de celibato. Es mucho más rico hablar con Dios a mi manera y a la hora que deseo -me he abierto una cuenta en el messenger y twitter con Diosito-, y estar con una chica haciendo "cositas ricas".

La abolición del celibato de repente me hubiera hecho cura. En fin, ese tema queda en manos del Vaticano. Me queda por decir que aquella manumisión haría de la Iglesia Católica una iglesia más humana y más de este siglo.

Hasta pronto.

sábado, 15 de mayo de 2010

Otra de Benedicto XVI

Creer en las profecías de la Virgen de Fátima a estas alturas del partido -como se suele decir en el argot futbolístico- es como creer que Papa Noel existe y que recorre el mundo en su trineo repartiendo regalos a discreción.

Creer en vírgenes y demás es tan absurdo como creer que existen el "cielo" y el "infierno".

Benedicto XVI ha dicho que una de las profecías de la Virgen de Fátima se refieren a los escándalos por pedofilia que remecen a la Iglesia Católica. En una multitudinaria misa que ofreció el día jueves 13 de mayo, Benedicto XVI ha dicho que las acusaciones y trapatiestas causadas en el seno de la Iglesia debido a la pedofilia forman parte del "tercer secreto".

No, pues. La pedofilia en la Iglesia ha existido seguramente desde que ésta se fundó. No nos venga, señor Ratzinger, con el cuento de que los casos de pedofilia son recientes y que la Virgen de Fátima tenía reservada la aparición de estos casos para estos tiempos actuales.

La cerrazón en la mente del líder del Catolicismo es supina e increíble. Benedicto XVI ha afirmado que el aborto y el homosexualismo son peligros "insidiosos". ¿No es inaudito que semejante barrabasada se pueda decir en estos tiempos, en donde la tolerancia se abre paso de a pocos, sin ser castigado? Las declaraciones del Purpurado solamente generan odio y escisiones entre el "pueblo de Dios". ¿No debiera ser la actitud y los mensajes del Papa sentencias conciliadoras y no disgregadoras?

Si una mujer no desea tener un bebe está en plena libertad de abortarlo si así lo desea. Es su cuerpo y ella posee todo el derecho de hacer con él lo que mejor le parezca.

Los homosexuales no eligieron ser homosexuales. Esas personas simplemente comparten gustos distintos del resto de sus similares. ¿Hay que marginar a la gente por eso? Los homosexuales son tan iguales como los heterosexuales. Todos tenemos los mismos derechos para expresarnos y amar a quien nos guste.

Yo no confío en la Iglesia Católica ni en ningún tipo de iglesia. Sin embargo, respeto la irrestricta libertad de culto de la gente. Prefiero "hablar" con Dios sin intermediarios, como diría el inefable Eloy Jáuregui, y en mi propio lenguaje.

Hasta pronto.

viernes, 14 de mayo de 2010

Cárcel para Álamo Pérez Luna

Hemos sido testigos de la temeraria imprudencia cometida por el señor Álamo Pérez Luna cuando atascó su auto en una zanja debido a que conducía su vehículo en palmario estado de ebriedad.

¿Cómo puede ser posible que una persona, como el señor Pérez Luna, quien en anteriores reportajes suyos incriminaba y amonestaba a los bebedores conductores actuando como si fuese un sumo pontífice, cometa la estupidez de manejar su auto totalmente ebrio?

El señor Pérez Luna se ha convertido en un ejemplo más que guardaré para demostrar que uno no puede fiarse de las personas que se auto proclaman poseedoras del bien y las correctas maneras.

Yo, por mi parte, y como siempre lo he afirmado, soy un mal tío, soy pérfido, desleal, ignorante y altanero. Lo reconozco. Sin embargo, trato de llevarme bien con las personas que me rodean y que tienen la gentileza -si no candidez- de brindarme su amistad.

Según me cuenta mi madre -quien es adicta a ver todo tipo de programas faranduleros- los compañeros de canal del señor Pérez Luna -a excepción de Magaly Medina- han salido en defensa de su "amigo". Mi madre me relata que estas personas de baja estofa han dicho: "Es la primera vez que Álamo hace algo así. Se le debe perdonar".

¡Qué estupidez más grande! Sólo porque son sus amigos le defienden, le prohijan. Toman la grave falta del señor Álamo como si fuese un pecado venial, como si solamente hubiera traspasado una línea contínua en la calzada.

Álamo ha ofrecido sus disculpas (Ojo: no se debe decir "Pedir disculpas". Lo correcto es escribir: "Ofrecer disculpas"). Ha dicho que la ha embarrado, que ha obrado mal.

Esas disculpas no son sinceras, desde mi punto de vista. El señor debe retirarse de las pantallas, abandonar el periodismo y recluirse, por voluntad propia, en un penal de máxima seguridad. Eso demostraría realmente el propósito de enmienda de aquel envanecido personaje. Caber anotar que el tal señor Pérez Luna jamás me cayó bien. No obstante, este artículo ha sido escrito sin la menor ojeriza. Este artículo lo he escrito porque me indigna que en este país se le de la licencia de conducir a gente irresponsable, que para colmo, no va a recibir el merecido castigo.

Hasta pronto.